10 habilidades que le ayudaran a emprender

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Este artículo es un poco extenso, pero lo hicimos lo más breve y completo posible con el fin de que se llevara usted, nuestro querido lector, un poco de información frente a estos importantes temas.

Independientemente del punto en el que se encuentre en este momento respecto a sus objetivos de emprendimiento, es importante saber que se requieren de muchas habilidades para desempeñar esta labor tan exigente de la mejor forma; cada persona tiene un desarrollo de dichas habilidades en mayor o menor forma; pero lo cierto es que si queremos emprender nuestro negocio, debemos desarrollarlas para potencializar nuestra idea.

A continuación te hacemos un conteo de las 10 que quisimos resaltar para esta ocasión.

  1. Ventas:

Son pocos los apasionados por esta área. ¿Cuantos avisos han visto cuando están buscando empleo?, “se busca vendedor”; la gran mayoría Huye o hace caso omiso al llamado.

Lo cierto es que para el emprendimiento, esta habilidad es muy importante tenerla desarrollada; pues desde que organicemos nuestra idea, la fortalezcamos y le pongamos forma, necesitamos convencer a otras personas que crean en ella; ya sea para buscar socios, inversionistas; o simplemente para venderla al público. Ahí es donde se hace necesario tener un poco de madera de vendedor.

En mi caso, cuando estaba en la universidad jamás me imaginé vendiendo algo, y siempre quise tener empresa; Sin embargo por varias circunstancias soy vendedor desde hace 5 años. Inicié en ventas telefónicas y por correo, y luego pasé a la “Calle”. Y esto me ha servido enormemente a la hora de crear mis planes de negocio, de ventas, de marketing, etc. Cada día comprendo más lo importante que es esta habilidad en todos los ámbitos; no solamente para emprender, sino en general; Como profesionales, como personas y por supuesto como empresarios. Por otra parte sería mentiras que en estos pocos párrafos usted vaya a aprender a vender, lo que busco, más que nada es incentivarlo y motivarlo a que investigue un poco, que tome cursos, lea, practique. Y que desarrolle esta habilidad; que se hace y perfecciona con estudio y práctica. Con el pasar del tiempo y a medida que mejore, se sorprenderá a usted mismo con lo que va a ganar aprendiendo un poco de ventas, y seguramente le será muy provechoso para su negocio. Además que existe muchísima documentación sobre ventas, tanto en internet como en libros. Mi recomendación es comenzar por algo básico, servicio al cliente, atención telefónica, ética virtual, etc. Y de ahí ya depende de usted que tanto profundice. En cursos presenciales, virtuales, formales o informales.

  1. Comunicación:

Esta habilidad fue una de las que permitió al ser humano diferenciarse de los demás animales. La capacidad de comunicarse a diferentes niveles y trasmitir el conocimiento y la experiencia generación tras generación, marcaron la diferencia y por eso la imprenta partió la historia en dos. Comunicación, y transferencia de conocimiento.

Es importante mejorar la capacidad de comunicarnos tanto a nivel escrito, oral y corporal. Esto nos ahorrara tiempo, enredos y malos entendidos. Nos permitirá transmitir claramente nuestras ideas, opiniones, y pensamientos. Nos mantendrá conectados con nuestro personal y con nuestros clientes. Si sabemos escuchar lo que los clientes nos quieren decir, y somos claros comunicándole a nuestro personal; tendremos un gran camino adelantado.

La mejor forma de aprender a comunicarse y de mejorar esta habilidad, es haciéndolo en todos los niveles. Leer ayuda muchísimo a ampliar el vocabulario, y nos da más seguridad para hablar en público, así como las habilidades de escritura. Además, es fácil encontrar cursos de lectura y de escritura cortos; los cuales pueden ayudar a fortalecer estas habilidades. Y por último no podemos descuidar el lenguaje corporal, ya que mediante la vista captamos gran parte de la información; con nuestros gestos y cuerpo, comunicamos cómo nos sentimos en un momento determinado; y va a ser vital tanto a la hora de hablar con un cliente, así como para hablar en público.

Hay muchos textos sobre lenguaje corporal, así como cursos; pero un buen ejercicio es aprender a ver cómo nos vemos. Pararnos frente a un espejo a decir el discurso que tenemos escrito, o el guion que pensamos decir frente a nuestro cliente. Este ejercicio sencillo nos da un panorama de cómo nos vemos cuando hablamos, y nos permitirá corregir lo que consideremos necesario.

Otra forma de ver en acción este entrenamiento es observando los discursos presidenciales, todos los ademanes y gestos que hacen los candidatos dejan claro que el tema del lenguaje corporal hace parte de una comunicación integral. La cual hay que desarrollar desde todos los ámbitos.

  1. Manejo de personal:

Este es un campo sensible y subjetivo, donde hay que ser cuidadoso, porque un mal manejo del personal puede sin pretender ser trágico; terminar hasta en un tribunal.

Cada persona tiene una forma única de pensar y de hacer las cosas , así como distintos talentos y habilidades; por ende cada uno se desempeñará mejor en unas u otras tareas; y es labor y talento principal de todo gran líder saber elegir muy bien el personal para cada cargo. Aquí inicia todo; Una buena elección del personal es un buen inicio de camino.

Luego de tener elegido nuestro grupo de trabajo debemos tratar de ser más líderes que jefes; más que generales de ejército, directores de orquesta. A nivel personal considero que es mejor inspirar que dar órdenes.

Estos son algunos consejos de personas que han trabajado con manejo de personal:

  • Evitar involucrarse a nivel personal y tratar de ser objetivos. De ser necesario cambiar a los empleados de roles, o en ultimas despedirlos si no hay otra alternativa. Muchas veces en las empresa aplica el dicho de que una manzana podrida daña a las demás. La buena labor consta de identificar cual es la manzana.
  • Robert Kiyosaki (escritor y empresario) cuanta muchas anécdotas sobre manejo de personal, y negocios; donde la solución para muchos casos, fue cambiar ciertas personas de la empresa.

Sin embargo recordemos que el activo más valioso en una empresa es el personal humano, es vital mantener siempre un ambiente de respeto y buena comunicación.

Además es recomendable conocer bien el negocio; visitar, y saber en detalle sobre cada cargo; esto permite colocarse en la perspectiva de cada empleado, permitiéndonos ser más asertivos con las decisiones.

Si consideramos que necesitamos ayuda en esta área, de ser necesario; estudiar formal o informalmente, tomar cursos; o en su defecto contratando a alguien para ello, o alguna consultoría.

  1. Organización del tiempo:

Cuántas veces hemos pensado que el día no nos alcanza para todo lo que tenemos que hacer. Pues sin ser crueles y decirles algo que ya deben saber, todos tenemos el mismo tiempo.

Pero entonces, que hace que Steve Jobs, Donald Trump, Bill Gates; entre otros grandes líderes y empresarios hayan logrado tanto en tan poco tiempo. Pues aparte de que son grandes genios en diferentes ramas; todos han manejado y se han dedicado a hacer las cosas que realmente son importantes para ellos. Y creo que uno de los paradigmas importantes en la organización del tiempo, es hacer lo que de verdad nos agrega valor. Y dedicar un equilibrio de nuestro corto día, a planear, ejecutar, responder urgentes, contestar llamadas, correos, tareas del jefe, delegar. Etc.

Además reflexionar y meditar sobre lo que hicimos. Considero que nos da una ubicación sobre nuestro estado de cosas por hacer, y hacia dónde vamos.

Particularmente un libro que me ha ayudado constantemente en esta labor es “organízate con eficacia” de David Allen, en el que van a encontrar una serie de recomendaciones para sacarle el jugo a cada día, así como métodos y sistemas que a más de uno puede ayudarle un poco. Pero aparte de este valioso libro, también hay mucha documentación en internet sobre el tema. Consulte e investigue un poco, seguro encontrará textos y documentos valiosos, que le ayudaran con esta habilidad que hay que fortalecer sin duda alguna.

  1. Disciplina:

Hay un proverbio japonés que dice “la disciplina tarde que temprano vencerá la inteligencia. Si somos disciplinados con nuestras metas tenemos una alta probabilidad de conseguir lo que buscamos, y si no, muy baja, es así de simple.

Cuando estamos en plan de emprender una idea de negocio, es necesario meterse esa palabra en la cabeza “disciplina”; no llegará muy lejos si desfallecerá ante el primer obstáculo, o si no se lucha por las metas, que no se siga el plan de negocios, o de marketing, sino se cumplen compromisos, citas, y si le quedamos mal a los clientes, proveedores etc.

Por estas razones, en la gran mayoría de instituciones donde se habla de emprendimiento hay guías y cursos en materia disciplinaria. Y es un factor altamente importante en el mundo empresarial y de emprendimiento. Así que disciplina y constancia son dos virtudes que pueden dejarnos mucho por recaudar más adelante.

  1. Empatía:

Definitivamente si queremos hacer crecer nuestro negocio, este es un talento que nos ayudará enormemente con esta tarea; porque un líder debe contagiar e inspirar a las personas a que lo sigan, a que trabajen por sus sueños; escuchar a sus clientes y entenderlos, ponerse en sus zapatos, ofrecerle soluciones a sus problemas, que no sientan que les están vendiendo, sino ayudándolos. Cuando tus clientes sientan eso, te buscaran siempre que requieran algo, te escogerán por encima de los demás. Y cuando tus empleados crean y compartan tus sueños, te seguirán.

  1. Capacidad de aprendizaje:

Un emprendedor debe estar dispuesto a aprender y a desaprender constantemente, el simple hecho de estar en un mundo cambiante nos obliga a estar vigentes; y para ello estar habitualmente estudiando, leyendo, actualizado; tanto formalmente (pregrados posgrados, cursos), o de forma informal (autodidacta, o con consultorías) se vuelve un reto infaltable en el listado de cosas de un emprendedor. Este aprendizaje nos dará capacidad para tomar decisiones basadas en buenas bases y fundamentadas, y una buena combinación de experiencia y educación darán excelentes resultados.

Es cierto que muchos líderes y ejemplos clásicos de emprendedores no terminaron sus carreras universitarias para crear su empresa, pero no se engañe; estas personas quizás no continuaron su educación formal; pero muy seguramente siguieron aprendiendo a lo largo de su vida, así como estudiando de forma independiente, y con profesores privados entre muchos otros métodos. Así que estudiar siempre hará la diferencia, nos hace libres en todos los aspectos. 

  1. Educación financiera:

Estamos en el emprendimiento por negocio; no solo por ser independientes, negociantes, o por la adrenalina de realizar cierres de ventas. Simplemente tenemos una empresa para obtener un resultado financiero; por lo que la educación financiera debe ser un pilar básico, tanto para nuestra vida personal, como para nuestra empresa.

Debemos entender el flujo de dinero en nuestra empresa. Lo primero es entender ¿cómo será el ingreso inicial de nuestra empresa? Por un préstamo con alguna entidad, o con algún capital aportado por los inversionistas o socios. Luego de ese ingreso el otro es por ventas. Si no tenemos ventas, estamos jugando a nada, echando el dinero de “inversión” a un agujero negro.

Por otro lado están las salidas de dinero; que pueden dividirse en: costos, gastos operativos, inversiones, y las utilidades. De forma muy general, no debe salir nada que no haya entrado primero. Si bien tenemos que prestarle atención a las salidas, es vital prestarle atención a las ventas (ver ítem 1).

  1. Resolución de problemas:

Si está comenzando con el tema de emprendimiento, sepa que en el camino te encontraras con algunos problemas; si ya está emprendiendo hace rato, esto debe saberlo. Y a medida que crezca, los problemas aumentaran; pero no debemos trasnocharnos por ello; al contrario debe verse como un reto, y dependiendo de cómo sea su capacidad para resolverlos o frustrarse, lo hará sobresalir o hundirse. Vea cada problema como una mejora, como una solución a favor en el futuro. Sea cual sea. Y si el problema no tiene solución. Como dice el proverbio “de nada vale preocuparse”.

  1. Aprender de éxitos y fracasos:

Seguramente durante el proceso de emprender vendrán muchos fracasos, así como éxitos; pero lo importante es aprender no solo de los éxitos, sino sobre todo de los fracasos. Particularmente soy de los que pienso que podemos aprender mucho más de los fracasos que de los éxitos; así que es importante en vez de desanimarse cuando fracasemos en alguna idea, revisar que falló y aprender de ello; para no repetirlo. A la vez que cuando tengamos éxito, comprender que hicimos bien para continuar repitiéndolo.

No hay que temer equivocarse, lo importante es aprender de estos errores y problemas. Tomas Edinson falló 1000 veces antes de tener éxito en el invento de la bombilla, así que si te has equivocado un par de veces, que esto no sea motivo para detenerte, sino para perseverar y buscar un mejor camino.

Como todas las habilidades acá mencionadas soy de los que pienso que pueden ser desarrolladas. Algunos tienen facilidad para algunas; el trabajo comienza en nosotros; autoevaluándonos en retrospectiva, conocer nuestros límites, nuestras fortalezas y nuestras mayores debilidades. Prestar atención a fortalecer dichas debilidades, resaltar nuestras fortalezas así como mejorarlas cada vez; nadie más que nosotros sabemos de qué somos capaces. Pero debemos tener disciplina y continuar en mejora a este camino. Finalmente todos somos empresarios incluso si es un empleado. Es una empresa unipersonal, que vende sus servicios a la empresa que lo contrató y su principal cliente es su jefe directo.

Esperamos que estas habilidades mencionadas despierten la curiosidad para ahondar y mejorarlas. Así como puedes dejarnos tus comentarios si consideras algo importante a resaltar, o simplemente a darnos tu valiosa opinión.

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